viernes, 19 de septiembre de 2014

Cataluña continuará con su proceso soberanista

Cataluña continuará con su proceso soberanista (El Deber) 19 de Septiembre de 2014 Horas después de que los escoceses rechazaran en referéndum la independencia del Reino Unido, los dirigentes políticos españoles valoraron este viernes esta consulta comparándola, en mayor o menor medida, con el caso catalán. El jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, celebró este viernes el "no" a la independencia de Escocia y su apuesta por la integración, mientras que el presidente del Gobierno de Cataluña, Artur Mas, advirtió de que el proceso soberanista catalán continúa, "reforzado" por esta consulta. Los resultados, que dieron más de diez puntos de ventaja al "sí" a la permanencia en el Reino Unido, se conocen el mismo día en que el Parlamento de Cataluña (noreste de España) vota una ley que permita una consulta soberanista, anunciada por el presidente regional, Artur Mas, para el 9 de noviembre y que el Gobierno español considera ilegal. Mientras Rajoy valoró que los escoceses hayan evitado las "graves consecuencias" que habría supuesto la independencia, Mas recurrió al ejemplo de Escocia para defender la consulta en Cataluña como el "único camino" para "resolver conflictos". Por su parte, el líder del Partido Socialista (PSOE), el principal de la la oposición española, Pedro Sánchez, pidió a Rajoy "valentía" para afrontar la "crisis de Estado" en Cataluña y le instó a impulsar una reforma de la Constitución para resolverla. Rajoy afirmó que los escoceses decidieron "de manera clara e inequívoca" seguir formando parte del Reino Unido y, por extensión, de la Unión Europea, y evitaron "las graves consecuencias económicas, sociales, institucionales y políticas que habría supuesto su separación del Reino Unido y de Europa". Por su parte, Mas dijo que "Votar une y no separa", afirmó que entiende que Rajoy se alegre del 'no' en el referendo escocés pero le advirtió de que Cataluña "no es menos" que Escocia y le invitó a "no tener miedo" de sentarse a negociar la consulta. Junto al mensaje de Rajoy, que en ningún momento citó a Cataluña, el Gobierno español insistió en separar los procesos escocés y catalán, y la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, recordó que la ley británica es distinta a la española, en cuyo caso estas decisiones las toma "el pueblo español en su conjunto", y también es distinto el nivel de autogobierno, mayor en el caso catalán, dijo. El líder socialista, Pedro Sánchez, aprovechó su comparecencia destinada a valorar el referéndum escocés para instar a Rajoy a abrir un "tiempo de cambio" y a impulsar la renovación de la Constitución, para lo que contaría, aseguró, con el apoyo de su partido. Tras subrayar que la historia y la realidad de Escocia y el Reino Unido no son equiparables ni comparables con las de Cataluña, el líder del PSOE valoró la claridad y contundencia con la que los escoceses optaron por seguir en el Reino Unido y en la UE, e insistió en que "tender puentes es las solución" a los procesos secesionistas. Por su parte, el presidente del Gobierno regional del País Vasco (norte), el nacionalista Íñigo Urkullu, destacó que "en la Europa del siglo XXI" una "nación sin Estado" como Escocia haya podido decidir su futuro "en libertad", gracias a "la negociación y el acuerdo".

La Secesión frenada con la Autonomía

La promesa de mayor autonomía para Escocia frenó a los independistas: (El Deber) Escocia rechazó la independencia por un margen amplio y optó por seguir en el Reino Unido tras la promesa de recibir más competencias, un desenlace recibido este viernes con alivio por los gobiernos de Londres y Madrid y por la Unión Europea, en su sede de Bruselas. "Estamos muy felices de que Escocia siga estando con nosotros", dijo el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, contrario a la consulta independentista que en su país pretende celebrar el gobierno de Cataluña. El "no" logró en Escocia casi 400.000 votos más -2.001.926 de votos versus 1.617.989-, con una tasa récord de participación del 84,59% de los 4,3 millones de electores registrados. "Estoy decepcionado, pero las cosas seguirán como estaban, así que tampoco va a cambiar mi vida", dijo a la AFP Danny Trench, de 23 años, camino al trabajo en Edimburgo. Se trata de una diferencia superior a la que auguraban la mayoría de los sondeos, un extremo que confirma la tesis de "la mayoría silenciosa" contra la independencia que esgrimían los unionistas frente al fervor de la campaña independentista. "Ha llegado la hora para nuestro Reino Unido de unirse e ir hacia adelante", dijo el primer ministro británico conservador David Cameron en un discurso a la nación ante su residencia de Downing Street. "El debate ha quedado zanjado, por una generación y quizás, como dijo Alex Salmond, para toda la vida", agregó. Cameron defendió la decisión de conceder a Escocia la posibilidad del referéndum porque el Partido Nacional Escocés (SNP) ganó las elecciones de 2011 con mayoría absoluta y la independencia en su programa. "Amo el Reino Unido, pero también la democracia", dijo Cameron. Poco antes, Alex Salmond, jefe del gobierno regional, líder de los independentistas y del SNP, reconoció su derrota. "Es importante decir que nuestro referéndum fue un proceso pactado y consentido, y Escocia ha decidido por mayoría que en este momento no va a ser un país independiente", dijo Salmond en Edimburgo. Los independentistas contaban con una amplia victoria en Glasgow, la ciudad escocesa más poblada, donde el Sí se impuso pero por tan sólo un 54,5% frente al 46,5%. Más competencias, pero para todos El debate sobre poner punto final a 307 años de historia común ha levantado pasiones. El temor al impacto económico de la separación, alimentado por el traslado a Londres del domicilio social de bancos como Royal Bank of Scotland en vísperas del referéndum o la posibilidad de no poder seguir usando la libra, acabó frenando la opción independentista. "No creo que los escoceses quieran estar en el Reino Unido pero tuvieron miedo de cosas como el cambio de divisa. Y no les culpo. Soy brasileña, y cambiar de moneda es horrible, te acuestas con una cantidad de dinero y al día siguiente tienes otra", dijo Andreia Rodrigues, de 38 años, empleada de una cafetería. En vísperas del referéndum, Cameron, su aliado gubernamental liberal demócrata Nick Clegg y el líder de la oposición laborista Ed Miliband se comprometieron por escrito a iniciar el proceso de ampliación de competencias este mismo viernes. "Vamos a honrar ese compromiso", dijo Cameron este viernes, que anunció sin embargo que cualquier "trato nuevo y justo para Escocia" se ampliará a Irlanda del Norte y Gales, pero también a Inglaterra, la única de las cuatro regiones constituyentes del Reino Unido sin parlamento ni gobierno autónomo propio. Los escoceses "lograrán la mayoría de las cosas de un Estado independiente, sin los riesgos", pronosticó Tony Travers, profesor del departamento de gobernanza de la London School of Economics. Sobre Inglaterra, Travers dijo que el desafío será adivinar "qué le puede dar el Reino Unido".